Domingo 26 de noviembre: ESPERS + EDITH FROST
26/11/2006ESPERS (USA) + EDITH FROST (USA)
ZEPPELIN CLUB
POLIGONO CASTALIA NAVE 25 (antes SALA VAN VAN)
Apertura Puertas 19.30 H Inicio 20.00 H
Entrada 6?
ESPERS Parece que el revival del folk psicodélico de finales de los sesenta y principios de los setenta no va a quedarse en una moda pasajera. Vetiver lo acaba de demostrar con un excelente segundo álbum, y Espers revalidan esa misma idea con un tercer trabajo, ?II? (Wichita/ Sinnamon Records, 06), que los consolida como el mejor enlace entre aquella generación de escapistas y la nueva remesa del ?weird folk?. Si te conmueve la estridencia de Joanna Newsom, deberías conocer la fragilidad de Karen Dalton. Si alucinas con Animal Collective, deberías viajar al mundo onírico de Comus. Y si te derrites con Iron & Wine, no estaría de más reivindicar las tonadas de Bert Jansch. El folk psicodélico tuvo y tiene miles de aristas, y por eso Sufjan Stevens no tiene nada que ver con Faun Fables. ¿O sí? En cualquier caso, los protagonistas que nos ocupan, el ahora sexteto Espers, a quienes más remiten en su imaginario musical es a los cándidos Pentangle y a los inolvidables Fairport Convention. Intrincadas, elegantes, afiladas, exactas y delicadas, las canciones del grupo de Philadelphia ya nos sorprendieron en su enorme ?Espers? (04) y en ?The Weed Tree? (05), dos trabajos que se complementan ahora con esta deslumbrante nueva entrega. Al trío inicial formado por Greg Weeks, Meg Baird y Brooke Sietinsons, se unen ahora Helena Espvall, Christopher Smith y el solicitadísimo Otto Hauser a la batería (la verdadera estrella del último All Tomorrow?s Parties, en concreto del día comandado por, claro, Devendra Banhart). Juntos han firmado un ?II? más oscuro y profundo que sus predecesores, matizado por una producción mucho más robusta y trazada, y con un exquisito gusto en el tratamiento de los arreglos y las armonías vocales. Así, limpia y ágil como el caudal de un riachuelo, la escucha de ?II? deviene terapéutica. En el mundo de Espers lo medieval se funde con lo psicodélico y lo ácido del folk con lo barroco del rock de los sesenta. Mezclando drones, chelos, dulcímeres, órganos y un montón de efectos, el folk pastoral fluye aquí por una corriente en la que se cruzan reinas y reyes muertos, tormentas crueles, hijos de piedra, cíclopes, viudas y soles ocultos por la luna. Los largos e hipnóticos instrumentales (a ?Widow?s Weed? incluso podríamos tacharla de tenebrosa) se combinan con pasajes más serenos y relajados, como ?Cruel Storm? y ?Mansfield And Cyclops?, donde se abrazan coros volátiles y gráciles melodías. ?Children Of Stone? te mece con su cálido mantra de pellizcos de guitarra y flauta lejana, y en la canción más corta del álbum, ?Cruel Storm? (que pasa de los cinco minutos), se dibuja un delicado trenzado de guitarras eléctricas y acústicas mientras la angelical voz de Meg Baird nos retrotrae a las mejores interpretaciones de Jacqui McShee y Sandy Denny. Bendita involución.
AUDIO http://www.myspace.com/espers
WEB http://www.espers.org/
EDITH FROST Aunque algunos ya hayamos deshecho el entuerto, puede que para muchos Edith Frost siga siendo ésa que aparece de manera casi regular en los lanzamientos de Will Oldham, Jason "Songs:Ohia" Molina o, incluso para los más puestos, los primeros pasos del colectivo rotativo The Boxhead Ensemble, bajo las órdenes de Michael Krassner. Y, desde luego, ya es hora que se gane su propio puesto de honor entre las filas de los sádicos del nuevo country-folk. Porque, si a Chan Marshall ya la aceptamos, ¿qué esperamos para arreglar esta injusta situación?
AUDIO http://www.myspace.com/edithfrost
WEB http://www.edithfrost.com/



